Preboda en Asturias: Mejores Localizaciones

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Cliente de z9imagen en una ceremonia al aire libre

Por qué hacer una sesión de preboda

La sesión de preboda es una de las mejores decisiones que podéis tomar antes de la boda. Y no solo por las fotos en sí, que también. Es la oportunidad perfecta para conocer a vuestro fotógrafo, soltar los nervios delante de la cámara y llegar al día de la boda con la confianza de que todo va a fluir.

Muchas parejas me dicen que no son fotogénicos, que no saben posar, que les da vergüenza. Normal. Casi todo el mundo se siente así al principio. Pero la preboda sirve precisamente para eso: para descubrir que no hace falta ser modelo ni saber posar. Basta con ser vosotros mismos, pasear, hablar, reíros. El fotógrafo se encarga del resto.

Además, las fotos de preboda tienen un uso muy práctico. Sirven para las invitaciones, para el save the date, para decorar el photocall o simplemente para tener un recuerdo bonito de esa etapa previa a la boda, que también merece ser recordada.

Playas que enamoran: la costa asturiana

Asturias tiene algunas de las playas más espectaculares de España, y muchas de ellas son escenarios increíbles para una preboda. La playa de Gulpiyuri, esa playa interior que parece sacada de una película, es un clásico por algo. Pequeña, recogida y con una magia difícil de explicar. Eso sí, en verano puede haber bastante gente, así que conviene ir temprano o entre semana.

La playa del Silencio, en Cudillero, es otra opción que nunca falla. Los acantilados que la rodean crean un anfiteatro natural impresionante, y la luz del atardecer ahí es de esas que te dejan sin palabras. El acceso requiere bajar unas escaleras, así que tenedlo en cuenta para el calzado.

Si buscáis algo más accesible, la playa de San Lorenzo en Gijón ofrece un ambiente urbano con el mar de fondo que funciona muy bien. Los amaneceres allí son espectaculares, con la ciudad todavía dormida y la luz rasante dibujando sombras largas en la arena. También la playa de Torimbia, en Llanes, que está rodeada de acantilados verdes y tiene ese aire salvaje que tanto gusta.

Montaña y naturaleza: los Picos de Europa y más allá

Si sois más de montaña que de playa, Asturias no os va a defraudar. Los Lagos de Covadonga son un clásico absoluto para sesiones de preboda y con razón. Ese paisaje alpino con los lagos Enol y Ercina rodeados de prados y picos nevados es difícil de superar. La mejor época es primavera o principios de otoño, cuando los colores son más variados y hay menos turismo.

El Parque Natural de Somiedo es otra joya. Menos masificado que los Picos, tiene valles glaciares, brañas con cabañas de teito y una tranquilidad que se respira. Las fotos allí tienen un aire casi mágico, como si el tiempo se hubiera detenido. El valle del Lago o la braña de La Pornacal son puntos que merece la pena explorar.

Para algo más cercano y accesible, la Senda del Oso ofrece un entorno verde precioso con el río Trubia de compañero. La ruta es fácil, llana y perfecta para pasear sin prisas mientras hacemos las fotos. Y si la tarde se pone lluviosa, que en Asturias nunca se sabe, los árboles dan cobertura suficiente para seguir trabajando.

Pueblos con encanto y rincones urbanos

No todo tiene que ser naturaleza salvaje. Asturias tiene pueblos con un encanto que se presta mucho a la fotografía. Cudillero, con sus casas de colores cayendo hacia el puerto, es un escenario que funciona en cualquier época del año. Las callejuelas estrechas, las escaleras, los balcones con flores. Todo suma.

Lastres es otra opción fantástica. Tiene ese aire marinero auténtico que no se ha perdido con el turismo. Las vistas desde el pueblo hacia la costa son impresionantes, y al atardecer la luz tiñe las fachadas de un tono dorado que queda precioso en foto.

Y si queréis algo más urbano, Oviedo tiene rincones que funcionan muy bien. El casco antiguo, la calle Gascona, el Campo de San Francisco con sus árboles centenarios. Gijón también da mucho juego: el barrio de Cimadevilla, el puerto deportivo, la universidad laboral con su arquitectura imponente. Son opciones que permiten un estilo de preboda diferente, más cosmopolita.

Consejos prácticos para vuestra preboda

Antes de elegir localización, pensad en qué os representa como pareja. Si os conocisteis haciendo senderismo, la montaña tiene sentido. Si vuestras primeras citas fueron paseando por Gijón, quizá la ciudad es el escenario natural. La preboda es vuestra, así que tiene que hablar de vosotros.

En cuanto a la ropa, evitad estampados muy llamativos o logos grandes. Los colores neutros y las texturas sencillas funcionan mejor porque no distraen del protagonista, que sois vosotros. Llevad un segundo conjunto por si queréis cambiar a mitad de sesión y unas zapatillas cómodas para los desplazamientos.

La duración ideal de una preboda está entre una hora y media y dos horas. Menos tiempo se queda corto porque los primeros minutos siempre son de calentamiento, y más de dos horas puede resultar agotador. Planificamos juntos el recorrido antes del día para aprovechar bien la luz y no ir improvisando sobre la marcha.

Un último consejo: no miréis a cámara constantemente. Las mejores fotos de preboda suelen ser las que se hacen cuando estáis hablando entre vosotros, riendo de algo, caminando sin más. Esas son las que dentro de años miraréis y diréis: así éramos nosotros.

La mejor época para una preboda en Asturias

Cualquier momento del año puede funcionar, pero cada estación tiene su personalidad. La primavera trae los prados llenos de flores y una luz suave que favorece mucho. El verano ofrece días largos y atardeceres tardíos que permiten sesiones relajadas. El otoño pinta Asturias de colores imposibles: naranjas, rojos, dorados que parecen sacados de un cuadro. Y el invierno, aunque más frío y con días cortos, tiene una atmósfera brumosa y dramática que queda espectacular en foto.

Lo que os recomiendo es hacer la preboda al menos un mes antes de la boda. Así tenéis tiempo de recibir las fotos, usarlas para lo que necesitéis y, sobre todo, llegar al día de la boda con la tranquilidad de saber cómo funciona todo con vuestro fotógrafo. Esa confianza no tiene precio.